Respuesta de curaduría en pocos días
Cuando llega una consulta sobre una pieza, el área de curaduría sonora revisa el contexto de emisión, la fecha probable y el estado del registro. Recibís una devolución con lo que está documentado y lo que queda como hipótesis.
Metadatos que podés citar
Documentación y archivo carga cada ítem con campos de fecha, emisora, soporte y procedencia. Si publicás un trabajo académico, tenés trazabilidad para respaldar cada referencia sin depender de datos sueltos.
Criterio claro sobre reconstrucciones
Cada responsable marca de forma explícita si un fragmento es registro histórico o reconstrucción. Así evitás atribuir a una emisora o a una voz algo que todavía no está confirmado por fuentes.
Contacto directo con el área correcta
Cada perfil publica su correo institucional según la tarea que realiza. Escribís a quien efectivamente puede resolver la consulta, sin pasar por una casilla genérica ni esperar derivaciones internas.
Acompañamiento en donaciones de material
Si tenés cintas, discos o grabaciones familiares, el equipo orienta sobre el estado del soporte y las condiciones de ingreso al archivo. Se acuerda qué se digitaliza primero y qué datos se publican.
Formación y experiencia comprobable
Quienes integran las tres áreas vienen de comunicación, historia, bibliotecología e ingeniería de sonido, con paso por radios argentinas y archivos audiovisuales. Eso se traduce en criterios de trabajo ya probados.